De los talleres artesanales de Alemania surgió una figura destinada a convertirse en uno de los grandes personajes de la Navidad.
Tallados tradicionalmente en madera con apariencia de soldados, reyes y guardianes, los cascanueces fueron asociados con la protección del hogar, la buena fortuna y la prosperidad. Su expresión firme parecía custodiar la casa y mantener alejados los malos augurios.
La literatura y, más tarde, el célebre ballet El Cascanueces terminaron por llevarlo al territorio de la fantasía, convirtiendo al pequeño guardián de madera en un personaje inseparable de la Navidad.
En Scribanus, el Cascanueces conserva ambas historias: guardián de la buena fortuna y personaje de un mundo donde, por un instante, los juguetes pueden cobrar vida.
Un pequeño guardián para recibir la Navidad.
Detalles de la pieza
Formato: Tag Ch
Técnica: Impresión.
Papel: Una cuidada selección de papeles finos texturizados.
Acabado: Refinado y terminado artesanalmente a mano.
Elaboración: Hecha artesanalmente en México.
Nota del atelier
Soldado, guardián y finalmente personaje de cuento. El Cascanueces lleva siglos custodiando hogares y terminó conquistando también la imaginación de la Navidad.